jueves, 28 de febrero de 2008

Sura Jalisco

Luego de la filmación se me acercó este camarógrafo anónimo, regordete y cuarentón que olía a leche agria y me dijo ‘Alaska, si nace mujercita te juro que le llamo como tú’ cuando supimos que el depravado estaba convencido de que era una madre soltera no pudimos más que adoptarlo[1]

Mi madre hizo su primera gran aparición como la mascota de la quinceañera sádica favorita de Madrid el 14 de febrero del 82, entonces le vistieron con latex rojo y un vientre de yeso cubierto de esmalte verde fosforescente. En la fauna de la movida le bautizaron como Sura Jalisco. Pocos meses después quedo claro que el nombre le quedaba demasiado grande: mamá opto por las poleras de gatitos y los faldones, por llevar el pelo en moño y redecilla y por presentarse como Federico, el camarógrafo. Quedan muy pocas fotos de ella así, quizás las más conocidas, las que todos ustedes seguramente han visto, son las del incidente en el Rastro con un par de punks que en broma le habían tratado de reventar la pansa. Con el cuchillo y los pelos revueltos se le ve histérica; era comprensible, sin embargo, la pobre estaba sola en esa jungla de fenómenos en vísperas del parto.

Word on the street! Sura Jalisco ha logrado la hazaña de excretar a un niño de nada menos que 3 kilos y medio, totalmente sano y de hecho bastante encantador. El infante llamado Fermín fue rigurosamente analizado por los mejores doctores de la nación horas después de que la clínica Fuensanta recibiese a una Sura con el culo destrozado pero rebosante de alegría. Los círculos intelectuales se arruinaran los sesos con cómo un hombre de 46 años – ¡además menopausica!- pudo tener a la criatura, pero lo que nosotros queremos saber es quién es el padre ¡viciozilla![2]

Durante varios años me pregunte cómo es que este fue el único recorte que mi madre guardo del arrebato nacional por mi nacimiento, sin embargo, hoy le puedo imaginar – en parte por un ejercicio de ternura y en mayor grado por una perturbación heredada- agradecida de que, en medio de los reproches por pecar contra la ciencia, alguien se acordase de mi padre.



[1] Entrevista con Alaska en Madrid me mata Año 1 Nº 17

[2] ‘La infame concepción’ en Masoki Año 1 Nº 22

jueves, 21 de febrero de 2008

SODIUM PALMATE
SODIUM PALM KERNELATE
AQUA (WATER)
PARFUM (FRAGANCE)
GLYCERIN
CETEARYL ALCOHOL
GLYCERYL LAURATE
CETEARETH-20
GLYCERYL DILAURATE
(...)

grasa hermano, grasa de nuestros hermanos, he venido a mostrarte la quintaesencia del jabón, enjabonada -o engrasada- con esas terribles palabras que ya no pueden significar nada.
ellos no pueden, reescribamos la historia juntos, pon tu dedo y escribe


esta es la grasa de mis hermanos
la glicerina es grasa
soy un poeta maldito y copulo con la gran alcantarilla química
bastardos nomenclaturos
efectivamente, Doctor Sotomayor, todas esas palabras son GRASA

viernes, 15 de febrero de 2008

 

despierto temblando casi llorando

Julio permanece sentado, las piernas cruzadas, la mirada vaga

abre la boca lentamente aspira el humo de un cigarrillo desconsolado

me mira y dice: leerme es perderte − perderte es leerme

 

despierto nuevamente mi pecho se estremece

Eielson estornuda, de su baba nace un tumor de terciopelo

agita levemente células y átomos

amapolas de carne florecen de su vientre

nudos de colores mis intestinos mi corazón y mis rodillas

se acerca : no hay nada que decir me dice al oído

 

risas

más anestesia dicen

 

un cubito de hielo flota en un vaso con agua

pronto se derrite



miércoles, 13 de febrero de 2008

Mi relación con Paula - Segunda Parte

Al día siguiente, fui yo a comprar el desayuno. La panadería no estaba lejos, pero caminé lento, lentito, quería pensar. La vereda angosta hacía que pasara muy cerca de la gente que caminaba en sentido contrario, con algunos choques espontáneos y gente que me sobrepasaba, a pesar de ser una zona poro transitada, callecitas sin importancia de un barrio clasemediero. No vivo realmente cerca a ninguna avenida importante, por ello, si alguna mujer hubiese querido ubicarme después de algún encuentro fugaz se le habría hecho muy difícil. Pero Paula... Paula solo fue a comprar el desayuno, memorizó la ruta, regresó y me dio el vuelto de 10, con todo y factura('yo no hago trampa' me dijo, con sonrisa pícara y beso en la mejilla).

De regreso, pase frente al puesto donde habíamos sacado la copia de mi llave, aún cerrado, después de todo era temprano para un negocio así. Tenía que ir a la chamba, no podía llegar tarde así que apuré el paso. Es curioso que me haya apurado por eso y no por el temor de encontrar mi casa sin uno solo de mis horribles muebles. Al llegar, algo agitado, la vi sentada a la mesa viendo televisión, me puso una sonrisa de ama de casa que recibe a su hijo, o tal vez a su marido, me invitó a sentarme y tomamos desayuno comentando las noticias.

-¿Vas a quedarte?- le pregunté, aprovechando los comerciales.
-Claro que no, Roberto, tengo que hacer unas diligencias- me respondió, seria pero sin quitar la sonrisa, malinterpretando, tal vez a propósito, mi pregunta-. Además, la casa da un poco de claustrofobia- agregó bromeando.
-¿Dónde vives?- insistí, después de reírme.
-Aquí, contigo.
-Entonces, ¿dónde vivías? no te me hagas la pendeja- agregué, perdiendo un poco la paciencia.
-Tú sabes...- se tomó el pelo lacio y lo enroscaba en su dedo índice, mientras mantenía su mirada fija en mí, estudiándome, midiéndome, sacando su línea, buscando la frase precisa-. Qué obsesión la tuya con mi pasado, hasta has revisado mi denei, y todo por la puras porque esa dirección no es mía hace tiempo.
-¡No puedes esperar que te acepte en mi casa solo porque me caes bien!
-No, espero que lo hagas porque quieres sexo conmigo de nuevo, al menos al comienzo. Después te enamorarás de mí y mi pasado ya no importará, ni el tuyo tampoco, solo nuestro futuro, juntos- mirada convencida, apasionada, entonación nada cursi, sincera, fuerte, casi impositiva, casi casi la sentencia del destino.

Aturdido, me paré y fui a lavarme los dientes, se me había hecho tarde otra vez. Esa noche, cuando ella llegó, lo hizo con una maleta, no pregunté, solo la ayude a desempacar para que termine más rápido, esperando realmente por tenerla en la cama conmigo. Esa noche, como la anterior, solo dormimos, para mi desconsiderada frustración.

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Segunda entrega de no se cuantas. La huachafa y definitivamente momentánea decoración del blog(quién es el responsable?) no le va tan mal. Muchachos, afilen sus plumas(es un antiguo decir) y empiecen a escribir, antes de terminar febrero quiero ver cumplida la cruzada "un post por conglomista", y también va para ti, cronopio.

jueves, 7 de febrero de 2008

Sobre la censura de Conglomo

Esta tarde me entere qu el blog conocido como Conglomo ha sido censurado por las autoridades de Blogspot por la prácticas aberrantes de la sodomía, el incesto y el nado sincronizado. La siguiente entrada es para manifestar mi completo apoyo y felicitarlos personalmente por una solucion eficiente a una cuestion que en los circulos moralizadores cristianos de este hemisferio se habia convertido en tema de profunda indignación. Quisiera tambien aprovechar la ocasión para recordar a las victimas de Conglomo, para que procuremos luchar siempre unidos contra la perversion de nuestra querida internet. El siguiente fue el primer testimonio de lo que los psicoanalistas llamaron 'proyección conglomica severa':

' (...) el primero fue nuestro primo Anacleto, el estaba buscando platos conmemorativos de los Misterios cuando sin querer llegó. entonces derrepente decidio ser proctólogo; el que tenia asegurado su futura trabajando con mi tía Julita en la churrasqueria. Pero lo peor fue que entonces pasaba mi tiíta la pobre, llevandole limonada y ella tambien vio la pantalla; de la nada, se le cayo la limonada y las mismas. Se imagina como es el negocio de proctología para una mujer ya a sus 56 años? Igualito el Fuhrer, que es el perro de la familia, venia ladrando por el ruido de la limonada que se habia caido, una mirada y zaz! el que es cruce de Shitzu y chiwawa pero en las mismas el otro dia que los fui a visitar al consultoria le habian puesto su mascarilla y uno de esos delantales... Bueno, la cosa es que yo llegaba con mi tio en la camioneta, regresabamos de Lurín agotados, nos habia agarrado una turba de nadadores sincronizados, y mi tio habia tenido que sacar el machete y todo. Yo me fui defrente al baño porque despues de lo de los sincronizados mi tio no habia querido parar. Encambio él que se pone medio paranaico cuando le pasan esas cosas se extraño de que fuhrer no lo recibiera a ladridos, entro a la cocina y nada y entonces se fue al escritorio y ahi los vio a los tres con esa cara de decision y misericordia que tienen los proctologos. Mi tio usa lentes y por eso creo yo que le afecto mucho menos, al cabo de un instante le habia arrebatado la vocacion de parque de diversiones. Yo los encontre en la sala, me sente con ellos y no paso ni un segundo hasta que entendi lo que pasaba, me levante aterrado y llame una ambulancia pero ya era demasiado tarde'

Entrevista con Juan Manuel Venegas publicada en el Semanario Cristiano Nº14 año XXII

domingo, 3 de febrero de 2008

Mi relación con Paula - Primera Parte

-No hay nada para desayunar.
-Chucha, anda a comprar pues.
-No tengo dinero, cariño.
-A ver, espera- escudriñé con la mirada mi desordenado cuarto en busca de mis pantalones, aún desorientado por el sueño y el cansancio característicos después de una noche de alcohol y sexo. Los ubiqué en el piso, al pie de la cama. De reojo vi como jugueteaba con su larga cabellera castaña, mojada. De día y sin maquillaje no se veía tan bien, pero sería mezquino decir que era "normal nomás". Saque un billete de 10 de mi billetera-. Toma.
-¿Dónde hay panadería por acá?
-¿Ah? eh, saliendo a la derecha, dos cuadras.
No puedo negarlo, la pregunta me sorprendió sobremanera. De todas las mujeres que había traído a mi casa, ninguna se había duchado, ni mucho menos pedido dinero "para el desayuno". En fin, tú sabes, no es que hayan venido muchas tampoco. '10 soles le alcanzará para el taxi a donde sea que viva' pensé. Miré alrededor, al parecer no faltaba nada. Me paré, di unas vueltas por el departamento de tres multifuncionales habitaciones que aún es mi hogar, revisando cualquier objeto pequeño y de valor que podría haberse llevado en su diminuta cartera, aunque no podía recordar que hubiese ningún objeto que cumpliera esa descripción en mi casa: no tenía joyas ni nada por el estilo; y aunque se hubiese llevado algo, no tenía oportunidad alguna de recuperarlo.
Rindiéndome al cansancio y la desidia, dejé mi inútil busqueda. Fui al baño, abrí el caño de agua caliente y lo deje correr mientras me sentaba a cagar. Miré dentro de la ducha, estaba asquerosa, todavía no entiendo como una mujer pudo ducharse allí. Empecé a divagar sobre cómo, con todas las otras, si su pudor no las mantuvo alejadas de la ducha, esos hongos lo habían hecho. Recordaba el buen sexo de la noche anterior, recapitulaba los eventos del final hacia el principio: desde sus exitados gemidos hasta que me dijo que se llamaba Paula; desde el color de su vagina hasta el casi imperceptible rubor de sus mejillas en mitad del bar; desde la penetración salvaje hasta el suave roce de nuestras manos; desde el alcalino sabor de su fluido vaginal hasta el encontrado sabor de nicotina y alcohol de su saliva. En eso estaba cuando sonó el timbre. Ahora que lo pienso, fue la única vez que tocó el timbre: esa misma tarde sacó una copia de mi llave.